Transforma tus secuestros emocionales: miedo y ansiedad

Hola familia ¿Cómo estás? Espero que disfrutando la desescalada.

Como sabes, este artículo es parte de la charla que ofrecí en Instagram hace unas semanas. En el artículo de hoy, me gustaría hablar de la emoción del miedo, de sus beneficios ... sí, he dicho beneficios, porque no te olvides que todas las emociones tienen mensajes para nosotras si los deseamos escuchar, y el miedo, aunque es una emoción que nos disgusta, nos da muchas claves importantes. También te explicaré el mecanismo biológico detrás de esta emoción y algunos consejos muy sencillos para que puedas aplicar en tu vida diaria. Gestionar las emociones nos va a facilitar resolver las situaciones que nos presenta la vida. Responder ante ellas y no reaccionar.

¿Empezamos?

Primero de todo me gustaría explicar que el miedo es una de las emociones más primitivas del ser humano. Ha favorecido nuestra supervivencia a lo largo de los años, ya que es un sistema de alarma que se despierta en nuestro organismo cuando hay un peligro ante el cual debemos reaccionar. El miedo nos ha protegido.

Ves, la importancia de esta emoción. Otra cosa es que nos surja miedo ante peligros imaginarios, irracionales, que es lo que en muchas ocasiones ocurre, o bien cuando nuestro miedo es desproporcionado al peligro.

El miedo, es desadaptativo y nocivo para nosotras cuando es desproporcionado e imaginario. Aquí ya entra en juego otra vez nuestra mente, nuestros pensamientos, y de ahí la importancia de gestionar nuestra mente para que esté a nuestro servicio, para que sea nuestra aliada y no nuestra enemiga como a veces nos ocurre. Si te interesa profundizar en este tema, escribí un artículo en mi blog que puedes consultar “Tu mente como aliada” donde te doy tips muy sencillas para que empieces a gestionarla cuando entres en esos pensamientos en bucle que te hacen tanto daño. Recuerda que como tú interpretes la realidad, lo que tú pienses acerca de ella, te sentirás de una u otra manera. De ahí la importancia de empezar a tomar consciencia de qué pensamientos aparecen cuando te embarga el miedo.

Componentes del miedo

  • Mental: Un sistema de alarma que nos indica que estamos en peligro
  • Fisiológico: cuando sentimos esta emoción liberamos en nuestro organismo un torrente de hormonas. A rasgos ​generales serotonina y dopamina. La primera de ellas influye en nuestro humor, nuestro sueño y el apetito sexual. La segunda nos activa y prepara para la acción que tenemos que tomar ante el peligro.
  • Conductual: tenemos aquí tres respuestas: huida de la situación, bloqueo o defensa ante el peligro.

Como vemos, el miedo tiene un mensaje para nosotras. Hay una situación temida que tenemos que enfrentar, y nuestro cuerpo se prepara para ello con la liberación de hormonas, listas para defendernos ante la ofensa  o huir de dicha situación.

¿Qué es lo que nos ocurre muchas veces? Que reaccionamos con miedo ante situaciones imaginarias que nosotras nos creamos en nuestra mente. Entonces es cuando esa emoción no tiene ya un sentido, porque el peligro no es real, hemos aumentado su intensidad y magnitud, y ahí es cuando nos empezamos a hacer daño.

El miedo ante una situación es también excitación. Por ejemplo las personas que hacen deportes de riesgo, tienen miedo ante algunas situaciones pero se consideran con recursos como para afrontarla, y por eso el miedo les da la activación necesaria para enfrentar la situación. Aquí el miedo es excitación.

Lo único, es que a veces no consideramos que podemos hacer frente a la situación porque pensamos que no tenemos recursos materiales o personales suficientes para ello. Aquí es donde ese miedo se convierte en preocupación, o bien da paso al siguiente escalón. Se convierte en ansiedad.

La preocupación en este caso se convierte en un ensayo mental en el que consideramos las distintas alternativas posibles. Por consiguiente esta preocupación nos anticipa de los posibles problemas futuros a los que nos tendremos que enfrentar y la ansiedad se fija de manera obsesiva en la situación temida sin ser capaz de dar respuesta. Aquí aparecen los pensamientos repetitivos en bucle y la activación fisiológica: sudoración de manos, taquicardias, insomnio, mareos, presión en el estómago….y un largo ect. Cada persona somatiza la ansiedad de una manera diferente.

¿Vemos, que estas preocupaciones se deben a situaciones futuras, que nos imaginamos y de las cuales consideramos que no tenemos recursos? La ansiedad es miedo al futuro.

Con todo lo expuesto en este artículo, he pretendido ampliarte la conciencia en torno a las preocupaciones y la ansiedad, que por desgracia está muy presente en nuestra sociedad. De hecho, es uno de los principales motivos de baja laboral. Seguro que conoces a muchas personas que la padecen, o incluso tú misma te has encontrada alguna vez en esa situación. Cuando se entra en esos pensamientos en bucle es muy difícil aportar ninguna solución creativa para resolver el problema. Es mejor parar, conectar con nosotras, con lo que nos está ocurriendo para tomar consciencia de ello y cambiar nuestra mirada, nuestro foco. Ahora me gustaría darte algunas tips muy sencillas para que puedas aplicar cuando eso te ocurre.

Herramientas para el manejo  de las preocupaciones y la ansiedad

A nivel de pensamiento:

Reflexiona acerca de:​¿Es un miedo real o me lo estoy imaginando? ¿Qué probabilidades hay de que eso ocurra? ¿Es proporcionado a la situación? ¿Qué herramientas necesito desarrollar para resolverlo adecuadamente?

Ejercicio: haz un listado con tus miedos en este momento y observa que pensamientos y creencias hay detrás de ellos. Esto te dará muchas pistas para ver el trabajo a realizar.

A nivel emocional

Es importante parar la liberación de hormonas en tu torrente sanguíneo, cada pensamiento te provocará una descarga ¿Te acuerdas cuando en el artículo de “Tu mente como aliada” hablamos de los pensamientos negativos automáticos?

Aquí  te será de gran ayuda el mindfulness, es una herramienta que te puede ayudar a no anclarte en esos pensamientos en bucle. En las redes encontraras multitud de recursos al respecto. El que más te vibre hazlo, practícalo. Ten en cuenta que es una herramienta, y es posible que al principio te surjan ciertas resistencias. “Esto no sirve para nada” “A mí no me funciona” “Yo no lo hago bien”….Continua. Estas huyendo de entrar en contacto contigo. Poco a poco te será más fácil.

A nivel conductual:

No huyas de tus miedos. LO QUE SE EVITA SE INVITA. Cuanto más huyas de esa situación mayor miedo le tendrás. Ira in crescendo. Enfrenta esas situaciones temidas. Si necesitas “muletas” empléalas. Hazlo de manera progresiva. No pases de 0 a 100. Ponte metas cortas y fáciles de hacer que se vayan aproximando a tu objetivo.

Y sobretodo. Celébrate!!!!!! Cada paso que das es un paso más hacia tu meta. Es un logro. Recuérdalo. Y te lo debes gracias a ti.

Bueno, con esta visión general de cómo funciona biológicamente el miedo, y de cómo se puede convertir en preocupaciones crónicas y en la temida ansiedad. Me despido. Espero que las herramientas que os he ofrecido os hayan servido de ayuda en estos momentos, ya que muchas de vosotras me comentáis por las redes que  el miedo y la ansiedad han estado muy presentes en esta situación de confinamiento y de desescalada.

Recordaros que me podéis seguir en las redes. Los links los podéis encontrar debajo de este artículo. Además si sientes que necesitas acompañamiento en tu proceso. Estoy pasando consultas on line. Ponte en contacto conmigo y vemos de qué manera te puedo ayudar.

Un abrazo y hasta pronto


Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Responsable » Sandra Mora.
Finalidad » gestionar los comentarios.
Legitimación » tu consentimiento.
Destinatarios » los datos que me facilitas estarán ubicados en los servidores de Raiola Networks (proveedor de hosting de sandramora.es) dentro de la UE. Ver política de privacidad de Raiola Networks.
Derechos » podrás ejercer tus derechos, entre otros, a acceder, rectificar, limitar y suprimir tus datos.